Los ochenta con acento: Sabadell Sound o Paella Disco

Mis vinilos de Sabadell Sound

¿Sabes reconocer el Italo Disco que se hacía en Italia del que se hacía en aquí en los años ochenta?

Muy fácil, en un blog anglosajón daban esta pista clave: el inglés del Italo made in Spain tiene todavía más acento.

Últimamente me he entretenido en otro de mis particulares episodios nacionales de arqueología del dance ibérico para desenterrar un estilo que parece estar medio olvidado. A mi, sin embargo, me parece una escena fascinante  poblada por productores de Megamix que contratan sicarios, cantantes con asombrosa osadía lingüística y la actuación de Sabrina en el programa de nochevieja en la tele como climax nacional y ocaso de una movida más mediterránea que madrileña (si continuáis leyendo veréis de que va todo esto).

Se trata del Paella Disco o Sonido Sabadell que son las expresiones que parece que se han quedado para referirnos al Italo disco made in spain y que era nuestra forma de reflejar e interpretar la música de baile que se hacía fuera de aquí en los ochenta, especialmente el espagueti disco Italiano, aunque también se suelen incluir temas inspirados en los otros estilos del momento como el High NRN, el Electro o el Tecno-Pop

La historia del fenómeno se puede leer contada con mucha retranca en este post del blog El Canon Italo, que empieza con una teoría bastante loca pero que resulta extrañamente comprensible: la teta que enseñó Sabrina en nochevieja del 1987 mientras interpretaba el tema Italo Disco “Hot Girl” fue el momento culminante del estilo en el país pero también el comienzo de su rápido declive. Todos los artistas y temas de mi playlist de favoritos del paella disco ochentero que voy a presentar en este artículo, son anteriores a esa fecha y tuvieron su momento de gloria entre el 83 y el 87.

Pero antes me gustaría hablar de que fue lo más característico de este estilo.

Los productores

El Sabadell Sound fue una escena que duro poco tiempo y que, en muchos casos, estaba formada por artistas y grupos prefabricados igualmente efímeros. Frecuentemente quienes tenían la iniciativa y hacían la mayor parte del trabajo creativo eran los productores. Son ellos quienes juntan a las bandas y les dan las canciones. Lo habitual fue que los cantantes que daban la cara desaparecieran o cambiaran de rollo después de publicar un par de temas o tres. De ellos solo David Lyme grabó un par de LPs. Él si que escribía y componía sus canciones como también lo hizo Allan Cook en alguno de sus temas.

Blanco y Negro fue la discográfica que empezó a publicar Italo español y la que acabo con el tiempo convirtiéndose en la más importante, pero hay que recordar que en los momentos más dorados de este sonido, fue  Max Music la que más discos vendía y la que era la casa de los artistas más representativos como David Lyme o Allan Cook.

El fenómeno megamix

Dice la leyenda que todo empezó cuando los de Blanco y Negro encargaron a a su DJ Estrella del momento, el pinchadiscos de Studio 54 en Barcelona Raul Orellana, la realización de un mix al estilo de The Adventures Of Grandmaster Flash On The Wheels Of Steel. El resultado no tuvo mucha repercusión pero dio ideas a otros y  los de Max Music organizaron un concurso de DJs fichando a los ganadores para la realización de lo que resulto ser el primer Max Mix, una recopilación que abrió una saga que duró 12 entregas.  Los Max Mix se extendieron hasta el año 1992 y fueron evolucionando del Italo inical al House y otros estilos del Dance. Blanco y Negro contraatacó e intentó subirse al carro con la serie Bolero Mix que, en general, tubo menos éxito.

Para los que no vivieron la época o los que la han olvidado, el Megamix era un formato en el que varios cortes de música de baile del momento se comprimían en uno solo que duraba entre 15 y 20 minutos, durante los cuales esos temas originales iban sonando remezclados por el DJ. Lo que caracterizó al megamix y el motivo por el que se merecía ese prefijo que no tiene el simple mix, fue que mientras que los temas se acortaban y apenas sonaban unos pocos segundos, los efectos y genialidades introducidos por el DJ en forma de scratching, cambios de pitch, pequeños gingles añadidos etc tenían un gran protagonismo.

El éxito de estos artefactos fue un fenómeno bastante sui-generis que no sucedía a la vez en otros países. Cualquier joven de mediados de los ochenta en este país que diga que no ha tenido una casete de alguno de los Max Mix en algún momento sonando en su equipo es, probablemente, que no quiere reconocerlo. Este material provocaba una expectación curiosa y un interés que muchas veces no se extendía a los grupos que aparecían en la recopilación.

El factor macarrónico

Lo de las raíces y el idioma era secundario en esta escena (aunque no faltan los hits del Italo en catalán de Marc Bolta o Laura Martí). En general, los cantantes del Sabadell Sound se esfuerzan por parecer internacionales con éxito discutible y con admirable osadía se animan a grabar los temas en inglés, cuando esta claro que les faltan unas cuantas clases y unos meses de práctica.

El acento de inglés macarrónico es casi un signo distintivo de este estilo pero también lo son una ingenuidad y una falta de complejos muy de los ochenta que me parecen enternecedoras en muchos otros aspectos de esta música: en referencias culturales que se manejan, en una especie de culto a un lujo bastante gracioso y en esa tendencia al exceso en las florituras o los arreglos de la mezclas, por mencionar algunos.

Disco Spain

Max Music y Blanco y Negro nacieron en Barcelona a principios de los ochenta y lo de Sabadell viene por que era allí donde había un par de clubes y productores especializados en este sonido, pero en Madrid también había unos pocos grupos publicando normalmente en multinacionales como Vicio Latino.  Cuidado con llamarle Sabadell Sound a esta facción madrileña del Italo ya que los que saben del tema le llaman Disco Spain y reservan lo de Sabadell para los que publicaban con las discográficas catalanas.

Cuentas pendientes

Las ventas fueron millonarias y entre los fundadores de Max Music quedaron cuentas económicas pendientes. Años más tarde cuando el Sabadell Sound ya llevaba unos años enterrado, sucedió un episodio truculento: Uno de los socios que entendía que el otro le debía dinero por deudas antiguas, contrató a unos sicarios mejicanos para secuestrarlo. Pero estos, en lugar de secuestrar al ex-socio se confundieron y secuestraron a uno de los Djs de la compañía (precisamente uno de los que se encargaban de mezclar los Max Mix) que tenía el mismo modelo de coche. Los sicarios soltaron al DJ al que previamente habían robado y dado una paliza y el socio que había encargado el secuestró acabó condenado y en paradero desconocido después de fugarse.

Mi asunto con el Sabadell Sound

Esta afición galdosiana por redescubrir episodios de la música de baile ibérica no me ha dado navegando en busca de exquisiteces con grandes cualidades musicales, sino haciendo playlists para hacer deporte que me diesen energía en sesiones largas. En mi caso, esta electrónica vintage facilona funciona muy bien para eso. Creo que en parte es por que la tengo inconscientemente grabada en mis recuerdos de teenager y también por el contraste después de tantos años de música anglosajona.

Me di cuenta del efecto energizante de estos temas olvidados hace unos años allí por el 2010 escuchando las mixtapes de Dj Kigo en el blog Desparrame dedicadas al sonido electro-funk y a los tempranos rapeos de los primeros ochenta donde aparecen, por ejemplo, alguno de los temas electro del maxi Tan solo un Dj de Dj Ventura o canciones como Arturo de Cadillac o Cha-Cha-Cha  de Tango? Se trata de las playlist Espanish Boogie que me encantan y recomiendo.

Últimamente he vuelto a comprar vinilo y estoy disfrutando de muchos buenos momentos haciéndome con una colección de discos de este sonido que me van llegando a casa, poco a poco, por el correo que me suele dar una o dos alegrías semanales a un par de euros la pieza (sin contar gastos de envío, claro).

Aquí está mi lista comentada:

DJ Ventura,Sr. Backer – Blancanieves – Instrumental
Empiezo con uno de mis temas favoritos. Lo pongo en su versión instrumental para que se puedan apreciar esos silbidos, espejos rotos, sonidos de xilófono y el resto de detalles en todo su esplendor. Sin embargo también merece la pena escuchar la versión vocal en especial por que lo del inglés con acento, que hemos comentado antes, se lleva a cotas muy difíciles de superar.

Jules Tropicana – Come On
Como buen arqueólogo os traigo un pedacito de historia: este es el primer tema publicado por Blanco y Negro en 1983 que es considerado el que inaugura el Sonido Sabadell y una de las primeras cosas que se publicaron en España con influencias de Italo disco.

Vicio latino – Horario disco
Vicio Latino fue otro proyecto en el que estaba involucrado Dj Ventura y que, al estar afincado en Madrid, no publicaban ni en Blanco y Negro ni en Max Music por lo que no se considera Sabadell Sound, sin embargo no me resisto a pinchar este experimento multiidioma con frases en italiano, ingles, español y cuenta final en euskera.

Biceps – El lienzo
En realidad es un grupo de Tecno-pop pero he visto por ahí que se suele incluir en los listados del Paella Disco y a mi  me viene muy bien por que llevo tiempo reivindicando el ep Vampiresa de este grupo. Me refiero a todos sus singles y no solo a muñeco de ficción. El Lienzo o Planta 20 me parecen auténticas perlas.

Alan Cook – Running Away
Atentos a esta fantasía con tintes exóticos y orientales de uno de los más destacados artistas del catálogo de Max Music. También uno de mis temas favoritos de este estilo.

Daydream – Crazy
De los del catálogo de Blanco y Negro probablemente este grupo con dos chicas al frente es el que más pegó en su momento. Yo me acuerdo perfectamente de In the Night pero este otro bombazo altamente energético ha sido todo un hallazgo que ha subido rápidamente a mis favoritos.

Xalan – I Only Move for Money
La portada con ese stripper biónico que solo se mueve por dinero según dice la letra hacen que este single merezca estar en cualquier recopilación del género pero es que, además, la canción no está nada mal.

Vocoder – What Happens Now?
Mas tecno-pop con algún brochazo de Italo esta vez desde Zaragoza con vídeo sacado de la Bola de Cristal y con el nivel de espanglish macarrónico que se exige para aparecer en esta lista. Recomiendo mucho sus otras canciones como Mi Chica Tiene un Lío con Satán en la versión en maqueta.

David Lyme – You are My Desire
El artista polifacético del Sabadell Sound fue sin duda este cantante, modelo y compositor que según se puede leer por ahí venía del mundo de la ópera hasta que se cambió al Italo.

Kristian Conde- Dolce Vita
Parece ser que al bueno de David Lyme le sobraba talento para regalar temas como este a sus amigos.

Steve Clark – No More Love
Otro standard del género de los de la casa Max Music. No tengo mucha información acerca de Steve pero doy fe de que sonó abundantemente en disco Bares y sesiones de discoteca de tarde para menores.

Latin Rose – Everybody Is Gay
El Sabadell Sound se lo pone dificil al DJ que practica el “culo en pared” musical y se preocupa por que su sesión no se ponga demasiado gay. Con éxitos como Lets go to Sitges o este Everibody is Gay con su cantinela 69, 69, 60, 60, 69 y esa portada con un plátano rosa con músculos de culturista, la cosa se le pone complicada a quien tema poner su masculinidad en entredicho.

Tokio – You Can’t Stop This Game
Otros de Max Music de los que tampoco se mucho.

Mata-Hari – Mata-Hari
Es probable que la parte vocal de este tema del 87 de Blanco y Negro les resultase un poco retro a los seguidores del Sonido Sabadell por esa orientación disco, pero a mi el conjunto me parece de lo más interesante y le veo un toque deep por algún lado que me encanta.

David Lyme -I don’t Wanna Loose You
Como despedida otro de los clásicos del más clásico cantante del Sonido Sabadell.

Y aquí os dejo todas las canciones en una lista de Youtube para que podáis escucharlas seguidas:

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